miércoles, 10 de octubre de 2007

Relaciones

viernes, 1 de junio de 2007

Oh cielos, oh cielos

¡Mis (dos) lectores pierden interés!

Esto es inquietante.

Primero que nada debo decir que: no, olvídenlo.

¿QUÉ PUEDO DECIR A PARTE DEL HECHO DE QUE EL OCASO (OSCURO PERO SUBLIME) GALOPANTE PERO CALMADO, ME ROBA EL ALMA PARA PROVEERLA DE UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA (CUAL CANADÁ SUBPOBLADA QUE RESGUARDA BAJO SU HOJA A MEXICANO DESEMPLEADO)?

Nada. No puedo decir nada.

No hay... cosa que decir. No se puede saber las cosas (dado que siempre cabe la posibilidad de que todo sea una ilusión), y siendo el lenguaje un medio para la transmisión de ideas (que provienen de una realidad de existencia dudosa) todo el tiempo mentimos (o, cuando mucho, somos muy, MUY presuntuosos).

Repentinamente me siento muy mal.

Ya no quiero escribir.

Adios.

lunes, 16 de abril de 2007

Dos dólares

El muchacho quizá venía de Hungría, o de Kazajstán, él venía de la alta sociedad (húngara) (permíteme comentar al respecto: ellos hacen cocktail parties e imitan a la gente en películas de María Felix [y Joe D'Alessandro si son muy izquierda, muy antiestablishment]) y nunca había visto unos jeans tan hermosos. Todos podíamos ver que los idealizaba, seguramente imaginaba destellos cubriendo la superficie de los jeans, sus (casi suyos) jeans metafóricamente dorados... él debía comprarlos (porque, tú sabes, vivimos en el capitalismo, lo cual es una obviedad innecesaria de aquellas que los libros de texto [jajaja, solo los que son de texto] hacen ver elegante).

Y es aquí donde la trama se complica: En su bolsillo descansaba (rested) decadentemente UN! billete de dos dólares. $2, de aquellos que ya no se manufacturan anymore... Los jeans, los jeans dude! man! Debían pertenecerle porque él era húngaro del tipo B, del tipo Joe D'Alessandro; todos sus amigos cocktail lo admirarían y congratularían, él se imaginaba con los glowy american vintage jeans, rodeado de jovencitos hermosos y (húngaramente) sofisticados.

Lo hizo. Compró los jeans con dos dólares irremplazables que su tía Elna le había obsequiado. Fue un trueque conveniente debido a que él tenía otro billete en Hungría.

Una vez de vuelta en la tierra madre, durante una cocktail party de la high society húngara:

- Esos Jeans.
- Son sublimes.
- Lo sé.
- ¿Dónde, cómo...?
- En América. Tuve que pagar con mi billete de $2, pero JA! tengo otro.

...y aquí viene la punchline...

- ¡Pero ahora no podrás hacer tu ingenioso chiste a cerca de que tienes DOS billetes de DOS dólares!

Lo cual en Hungría es... digo... no hay forma de salirte de esto, si no tienes los dos dólares, los dos billetes con dos dólares no puedes hacer la broma y después decir ¨Digo, si todavía los tuviera, JA-JAJ-A-JA-JA-JA-JA¨ o sea, NO, no lo puedes hacer ver gracioso, it is NOT funny anymore.

Él sacrificó mucho más que un billete raro, mucho más de lo que pensaba.

Moraleja: él también tenía cabellos de oro y un rostro sutil. Ningún hombre lo resistiría, haría latir los más duros, oscuros, maduros corazones. "No no, yo no, yo no soy... ... .... "así" - "así" con voz secreta".

domingo, 15 de abril de 2007

Muriendo constantemente

Siete pelados me patearon anoche - leíste en la oscuridad de tu habitación y sentiste la soledad. Jajajajaja No, not really.

Esta es mi estática, estoy tan... no tengo ni la más jxdida idea de qué escribir. Mira, yo estudio ingeniería electrónica, los secretos de la ingeniería electrónica, los MISTERIOS del átomo.

Nosotros los electrónicos, somos los, ve: las máquinas tienen, ellas son otra forma de nuestra vanidad, ellas tienen cerebros y mentes (de juguete), cuerpos móviles... En el (CONOCIDÍSIMO) ejemplo de un automóvil controlado por computadora, estee, el auto es el cuerpo, la computadora es el cerebro y el software es la mente. Los programadores son psicólogos, los mecánicos médicos y los electrónicos somos neurocirujanos. Excepto que las leyes que rigen las máquinas demandan de una inteligencia más refinada, mucho más refinada.

jueves, 8 de marzo de 2007

La música de Zoe

Las letras en las canciones de Zoe son basura, pero la música, oh la música, hermano mío, es sublime:

"Asteroide" es toda galáctica y oscura, como un ejército de robots bailando en coreografías simétircas sobre pavimento perfecto e interminable, y luego una noche preciosa con estrellas como diamantes y las más caprichosas e incomprensibles nebulosas.

"Infinito" suena como a matemáticas.

Y no me gusta el resto.

Multimedia mental

No toda la gente tiene efectos especiales tan buenos en la mente. Casi siempre le asocio una estética imaginaria a los conceptos que me gustan mucho (visual y auditiva, por eso es multimedia mental), les creo un look, un feel, les doy su cool. Por ejemplo, una de las formas en las que me imagino a las matemáticas es como un salón grande con un piso de baldosas dispuestas en formas complejas y armoniosas, con curvas lisas y blancas que crecen gradualmente del suelo haciendo un ruido de manos acariciando piedra suave y sonidos de fondo como de un martillo golpeando contra marmol haciendo eco; figuras geométricas de materiales perfectamente sólidos (sin siquiera la más subatómica porosidad), números, ideas, líneas, todas flotando, insinuándose entre la oscuridad. También, ¿sabes?, tengo imágenes en la mente de callejones oscuros y tardes de luz extraña que... bueno, me provocan algo perverso, una sensación incestuosa (no sé si se entienda) un amor torcido pero inevitable, so wrong, so wrong, so deliciously wrong...

Mi cerebro hace cosas que no entiendo, como, a veces, escucho música justo antes de quedarme dormido, pero es música que nunca he escuchado en mi vida. Y esta música sigue y sigue sin que la provoque (o la pueda detener), pero para cuando la escucho ya estoy muy cansado y no tengo la fuerza de voluntad para levantarme e intentar reproducirla en mi teclado electrónico. También veo formas que no puedo entender que se mueven en maneras que no puedo explicar... Voy a... voy a tratar de ponerlo en palabras: una vez soñé con un globo negro gigantesco; en mi sueño era de noche y yo estaba parado dentro de una camioneta negra al lado de una gasolinera. El globo tenía pequeñísimas ventanas de las cuales salía luz blanca. De hecho no era un globo, era una especie de edificio porque luego le pude ver un contorno como escalonado muy fino (como si estuviera hecho de bloques). Pero, es que no me entiendes, el globo no estaba flotando, si no que era como un globo inflado pero pegado a la tierra por la boquilla. La noche de mi sueño tenía muchas estrellas. Creo que entré al globo... todo estaba muy limpio y oscuro adentro y había aire acondicionado. Claro, esas no son las formas incomprensibles.

jueves, 1 de marzo de 2007

La antigua Grecia y la naturaleza sexual humana

Si los hombres en su mayoría son heterosexuales por naturaleza ¿cómo pudo haber ocurrido una sociedad entera de bisexuales?

En la antigua Grecia la norma era la bisexualidad de los hombres. En el mundo moderno se argumenta que el sexo entre hombres es resultado de un fenómeno genético que afecta solo a un 8 o 10% de la población.

¿Cómo es posible enctonces que en la antigua grecia el homosapiens promedio (genéticamente igual a nosotros) fuera estadísticamente bisexual?

Una posibilidad es que el hombre promedio en realidad es bisexual (o de sexualidad abierta) por naturaleza, pero dadas las condiciones sociales actuales de discriminación, termina reprimiendo cualquier fantasía sexual con otro hombre que pudiera llegar a tener. Además, la crianza que recibe el hombre promedio fomenta la heterosexualidad y hace ver a la homosexualidad o bisexualidad como algo repugnante e inapropiado. Si se les hiciera ver como aceptables o agradables la sociedad no sería heterosexual en su mayoría. Una demostración de esto es la antigua Grecia, donde la bisexualidad era considerada un razgo de virilidad y, en efecto, era lo que la mayoría hacía.

Entonces el animal humano no es genéticamente heterosexual. En otras palabras, no sería heterosexual si pudiera escojer (y es que no puede escojer porque su crianza y el ambiente social impiden el desarrollo natural de su sexualidad). El hombre más bien es un ser de sexualidad abierta reprimido por condiciones sociales y de crianza. Si un hombre que se considera heterosexual (y que en la sociedad es considerado heterosexual) llega a tener un sueño o una fantasía sexual involucrando sexo con otros hombres, es muy probable que (dada su crianza discriminativa y la presión social) nunca diga nada al respecto, que jamás lo admita y que termine intentando reprimir cualquier pensamiento relacionado con eso. Entonces la sexualidad de una persona es dictada por lo que la sociedad dice, no por lo que esa persona en realidad desea.

Una pregunta interesante es: Si un hombre X es criado con la idea de que el sexo entre hombres es algo bueno ¿Sería heterosexual de todos modos? Lo dudo.

- - Trabajo incompleto pero publicado de todos modos para propósitos de retroalimentación - -